jueves, 4 de octubre de 2012

Sin querer te lastimé.

No puedo contar con los dedos la cantidad de hombres en los que busqué a Maxi. De todas formas y tamaños, de cualquier ámbito, de todos los estilos, con cualquier excusa. Me amaron y me odiaron. Me quisieron un poco, me tomaron con pinzas, no me quisieron nada... Quizás en algún momento hable sobre cada uno, hoy son historias pasadas. Historias que jamás empezaron, que terminaron sin comenzar. Pasado.

Hace casi dos meses estoy conociendo a alguien. "Amigo de", típico... ¿Por dónde empiezo? Fernando, 23 años, despachante de aduana (no sé por qué estoy contando ésto) Tiene todo lo que una desearía: es lindo, tiene futuro, me hace reír y, además, me quiere. Y cuando digo me quiere es "me quiere BIEN".
Hoy peleamos. Ni sé por qué ya. En realidad, sí sé: busqué una excusa. Siempre lo hago. Busco una excusa para pelear y no hablar por un rato, unos días. ¿Por qué? ¿Alguien le encuentra explicación a pelear porque sí y alejarme del tipo que intenta hacerme feliz? Yo sí: no lo quiero. No puedo, no me sale, no quiero hacerlo, estoy mal. Siempre pasa: vengo bien, crisis, Maxi, y caigo en la nada misma, a la que ya estoy acostumbrada.
Me esfuerzo, pero más que aprecio siento... (¿cómo decirlo?) una mezcla entre "pobre pibe" y "no quiero estar sola", sumado a "¿si no encuentro a nadie que me quiera? al menos él lo hace". Soy una mierda, ya sé. Voy a mandarle un msj, es una promesa. Mañana todo va a estar bien (estable, digamos).

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario